Hard Candy
Ayer fui a ver HARD CANDY con los amigos.
Yo ya la había visto en Sitges y me encantó repetirla porque encuentro que en la historia del cine pocas veces se ha visto que una niña se comporte como una psicótica y, además, te lo creas. La película se nota que está hecha con poco presupuesto, porque hay pocos escenarios y pocos actores que, además, son desconocidos, con lo cual no cobran una millonada. También se nota bastante que David Slade, el director, viene del maravilloso mundo del videoclip, porque las imágenes son difusas y rápidas, aunque la película sea bastante lenta.
Me encantó volver a verla, de hecho se ha convertido en una de mis películas favoritas. La pena es que al salir, mis compañeros de cine la pusieron a parir destrozándola por completo, llegando a la conclusión de que con un corto se podía haber hecho lo mismo pero sin que fuera tan tedioso.
Pero no cambio de opinión, para mí es una gran película. De hecho, fue galardonada como mejor película de la edición de 2006 del Festival de Sitges.
Si alguien quiere pasar un mal rato con una niña psicópata, que la vea, que le va a encantar, aunque aviso de que el principio es un poco lento, pero es fundamental fijarse en los detalles para entender toda la película (sobretodo en los fugaces carteles que cuelgan de la pared).
Yo ya la había visto en Sitges y me encantó repetirla porque encuentro que en la historia del cine pocas veces se ha visto que una niña se comporte como una psicótica y, además, te lo creas. La película se nota que está hecha con poco presupuesto, porque hay pocos escenarios y pocos actores que, además, son desconocidos, con lo cual no cobran una millonada. También se nota bastante que David Slade, el director, viene del maravilloso mundo del videoclip, porque las imágenes son difusas y rápidas, aunque la película sea bastante lenta.
Me encantó volver a verla, de hecho se ha convertido en una de mis películas favoritas. La pena es que al salir, mis compañeros de cine la pusieron a parir destrozándola por completo, llegando a la conclusión de que con un corto se podía haber hecho lo mismo pero sin que fuera tan tedioso.
Pero no cambio de opinión, para mí es una gran película. De hecho, fue galardonada como mejor película de la edición de 2006 del Festival de Sitges.
Si alguien quiere pasar un mal rato con una niña psicópata, que la vea, que le va a encantar, aunque aviso de que el principio es un poco lento, pero es fundamental fijarse en los detalles para entender toda la película (sobretodo en los fugaces carteles que cuelgan de la pared).

